CON PIEL DE CORDERO
Hay pocas cosas más peligrosas que una mala persona, escondida tras una careta de bondad y de buenas intenciones. Se esconden lo suficientemente bien entre la gente para no diferenciarse del resto, mientras maquinan y planean el momento, donde pueden comenzar a exhibir su manera de causar daño, sin importarles lo más mínimo la gravedad de las heridas que pueden infligir. Parecen mansos, pero son verdaderos depredadores ocultos. Sí... Son los famosos lobos con piel de cordero. Ten mucho cuidado con ellos, quizás tengas alguno al lado.
POR ESO ESCRIBÍ...
CON PIEL DE CORDERO
Ten cuidado, mucho cuidado
te lo digo a ti, ingenuo jovenzuelo
que dices que vives sin miedo,
que siempre están al acecho,
los lobos con piel de cordero...
A ti también te lo digo,
aunque ya seas más viejo,
y vayas peinando canas,
que hay lobos con piel de cordero,
que siempre te tendrán ganas...
Expertos en esconderse,
artistas del disfraz barato,
esconden su cobardía,
moviéndose por la noche,
ocultos a la luz del día...
se mezclan con el rebaño
y ocultando sus colmillos,
comen del mismo pasto,
ocultando su pasado,
que es todo menos casto...
Están locos por aullar,
pero les toca disimular,
delante de otros corderos,
balan pero balan mal,
porque no les sale de dentro...
Mientras necesiten de ayudas
se contendrán de hacer daño,
se comportaran cual Judas,
y mientras esté lloviendo,
se guareceran con el rebaño...
De asestar su dentellada,
a alguno de la manada,
están esperando el momento,
y quitarse la piel de cordero,
que les asfixia y les roba el aliento...
Olfatean en silencio,
no muestran su auténtico rostro,
mientras espían por los rincones,
tratando de no mostrarse,
porque les faltan cojones...
Son lobos con piel de cordero,
que les da igual si es diciembre,
si es mayo o si es enero,
cualquier mes les es bueno,
para clavar su boca en tu cuello...
Aunque también yo les digo...
que por mucho que sepan seguro,
a quién y dónde atacarán,
quizás se equivoquen de cordero,
y ataquen al perro guardián...
Y el perro guardián,
también muestra los colmillos,
y se vuelve y se revuelve,
cuidando de los corderos,
cual si fueran sus chiquillos...
Aún así, cuidate querido amigo,
de verdad yo te lo digo,
que el que parece más borrego,
ten la seguridad de que luego,
asomará el lobo por debajo del cordero...
Comentarios
Publicar un comentario