DAME UNA RAZÓN
Seguramente hay pocas cosas en la vida tan difíciles como afrontar un mal diagnóstico médico. Cuando te dicen que tienes algo para lo que no hay curación, el mundo se viene abajo, todo se oscurece y uno tiene que empezar a adiestrar su mente para la lucha a la que va a tener que enfrentarse. Es el trago más amargo de la vida que esa persona debe afrontar... Pero también está, la persona que está a su lado, que tiene que consolarla, animarla, cuidarla y ocultar en todo momento en que estado psicológico y emocional se encuentra. Es un momento de generosidad y abnegación hacia la persona enferma, pero es indudable, que esa persona que le ama, también está pasando por uno de los peores momentos de su vida, pero no debe, ni puede exteriorizarlo, no puede decir como se siente, pero si pudiera, seguramente diría algo parecido a esto... POR ESO ESCRIBÍ... DAME UNA RAZÓN Dame una razón, para dejar que la sangre siga circulando en mis venas y que no se derrame, por el suelo de aquel baño, donde ...