A VER AHORA QUÉ HAGO

 A veces no nos damos cuenta, o no queremos hacerlo, de que no estamos actuando bien, de que no estamos siendo respetuosos, cariñosos ni afectuosos, con la persona con la que convivimos, que la tenemos siempre a nuestro lado, que nos cuida, que nos soporta, que nos aguanta y nos consiente, porque nos quiere... Pero esto más tarde ó más temprano está abocado al fracaso. Llega un momento en que ya no funcionan los trucos de prestidigitador, ni los juegos de manos, ni las promesas vacías. Cuando vemos la casa vacía, sin alma, sin risas, sin voces, sin saludos, es cuando nos damos cuenta de toda la parte de culpa que tenemos en todo ello.


POR ESO ESCRIBÍ...



A VER AHORA QUÉ HAGO


Aunque nunca presumí,

de ser inmaculado, ni casto,

y lejos de ser un santo,

con mis fallos y defectos,

sin llevar la cuenta de cuánto,

no pedí perdón por nada,

y me arrepentí por tanto...


Creo que me hice un experto,

licenciado en mezquindad,

en tener falta de acierto,

porque se puede hacer mal,

pero yo lo hice a conciencia,

hasta que a esa pobre mortal,

se le acabó la paciencia...


Llegó ese fatal momento,

en el que los muebles,

pasan a ser unos trastos

y en la habitación nuestra cama,

ya tan sólo es un camastro,

una foto tuya en la mesilla,

de un amor ya caducado..


La percha sin tu albornoz,

restos secos de jabón,

en el fondo del lavabo,

y una cuchilla oxidada,

en la repisa de al lado,

en el espejo del baño,

el vivo reflejo del daño...


Por el pasillo voy pisando,

los trozos que han quedado,

de un alma que se hizo pedazos,

con alguno me he cortado,

y una botella en el suelo,

que sólo está acompañada,

por dos vasos ya sin hielo...


A ver ahora qué hago,

con todo esto que me sobra,

con estos cajones revueltos,

de recuerdos y de cosas,

de papeles y contratos,

y alguna foto de boda,

de días de vino y rosas...


A ver ahora qué hago,

con mi colección de cromos,

de mi álbum de pecados,

con algunos duplicados,

sí sé que no soy del agrado,

de todo aquello que tantos,

consideran tan sagrado....


Y a ver ahora qué hago,

a ver con quién me junto,

si hasta cuando sea un difunto,

por difícil que sea de creer,

con el señor Don Diablo,

apenas me hablo,

y Dios no me quiere ni ver...


A ver ahora qué hago,

con mi chistera de mago,

y esos trucos tan añejos,

si por mucho que lo intente,

en vez de sacar un conejo,

una flor, una serpiente,

sólo saco un yo más viejo...


A ver cómo te lo digo,

a ver cómo te lo cuento,

que si regresas conmigo,

esto no será otro invento,

que no hay trampa ni cartón,

que esta vez bajo el telón,

que no vivirás más dramas,

que ya no habrá otra función…


Si no vas a regresar,

dime tú donde me guardo,

mis viejas cartas trucadas,

entonces dime que hago,

si ya no me valen de nada,

esta triste y pobre varita,

ni mi chistera de mago.




Comentarios

  1. Vi un comentario de un poema de los años 80 en Facebook y me diste tu dirección para leer más sobre lo que escribes... en este primero ya me has enganchado a seguir leyendo..
    Que verdad es, por muchos hijos que tengamos, el que siempre va a estar a tu lado va a ser tu pareja, nunca la sueltes de la mano. Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias. Perdona la demora, no habia entrado a leer los comentarios. Me alegra mucho que te guste. Me animas a seguir escribiendo. Un afectuoso saludo.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

CON MIS DEFECTOS

MIENTRAS QUEDE UNA PALABRA

LLORÉ