NO ME CUENTES MÁS CUENTOS

Nos aferramos muchas veces a relaciones imposibles. Nos cegamos queriendo creer las historias y cuentos que nos cuenta la persona a la que queremos mantener en nuestra vida, ya sea de forma sentimental, familiar, laboral o de cualquier otra índole... hasta que llega un momento en que decimos basta y ya no creemos ni siquiera queremos escuchar las historias que nos quieren contar. Llega un momento, más bien tarde que temprano, en que ya no dejamos ni escuchamos más cuentos.


POR ESO ESCRIBÍ...


NO ME CUENTES MÁS CUENTOS


Ya no me queda espacio,

no sé si es por tu desprecio,

quizás ya es más por cansancio,

tengo lleno el disco duro,

y no me alcanza la memoria,

para creerte y guardar,

ésta que es tu última historia...


No quiero que digas que eres,

la dulce y nueva caperucita,

que luego es lobo feroz,

no me cuentes más mentiras,

y mírame bien a los ojos,

que de los propios nervios,

no te sale ni la voz...


No quiero que me cuentes,

que Pulgarcito ha crecido,

que la bruja ha fallecido,

Peter Pan ha envejecido

y que a los 7 enanitos,

los despidió Blancanieves,

por hacer huelga de brazos caídos...


No quiero que me cuentes,

que la cenicienta se ha divorciado,

de su príncipe encantado,

que igual que yo estuvo cegado,

porque hace también mucho ya,

que este ciego no es tan ciego,

y sabe bien donde va...


No quiero que me cuentes,

que esos tres cerditos,

con los que me has engañado,

no eran más que tres amigos,

sale a cerdito por año,

ya no me llegan las vendas,

para tapar tanto daño...


No quiero que me cuentes,

que tienes un nuevo cuento,

que este partido se acaba,

que estamos en el descuento,

y el amor sigue perdiendo,

ya no habrá final feliz,

ni gol en el último momento...


No me cuentes más cuentos,

de esos que tanto te gustan,

que de esos ya me sé a cientos,

de pócimas, brujas y ungüentos,

de magos y encantamientos,

de esos que no les funcionan,

ninguno de sus inventos...


No me cuentes más cuentos,

con argumentos inciertos,

aquí nos separa el destino,

no te seguiré por el camino,

de baldosas amarillas,

ni caminaremos juntos,

al país de las maravillas...


No me cuentes más cuentos,

este cuento acaba aquí,

sé que no tiene un buen fin,

y no diré colorín,

por no decir colorado,

voy a decir y lo habrás adivinado,

que este cuento SE HA ACABADO.









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