HIJOS DE LA GUERRA
Seguimos contemplando a día de hoy el horror de las guerras... El sinsentido de los hombres para intentar por el uso y abuso de la fuerza, imponer regímenes, religiones, creencias, y todo siempre en nombre de alguna causa justa... Yo no sé si las causas y motivos que les llevan a eso serán lo suficientemente lógicos y justificables que creo que no, pero lo que no tiene nombre, es ver las imágenes de niños de corta edad, gritando y llorando desconsolados, porque una bomba, un proyectil o una metralla les acaba de arrebatar a toda su familia, a su casa, a su techo, a lo poco que ponía... Eso no tiene justificación humana alguna que dé razón a esos animales actos de los que el hombre es capaz. Y ya van muchas generaciones viendo esto...
POR ESO ESCRIBÍ...
HIJOS DE LA GUERRA
Tengo algo que mostrarte,
déja que te enseñe algo,
que me ha sacudido el alma,
y me ha dejado temblando,
es una niña llorando,
con un viejo libro bajo el brazo,
y una muñeca sucia y rota,
que sujeta en su otra mano...
lágrimas brotando en cascada,
van dibujando ríos de tristeza,
por el polvo de su cara,
mirando a su alrededor,
no ve a nadie de su casa,
solo hay escombros, desconcierto,
y terror en su mirada...
No hace mucho que se hablaba,
del gran despliegue de medios,
en busca de un submarino,
con cuatro millonarios idiotas,
que querian hacerse una foto,
al lado de un barco hundido,
costó millones el gasto,
del selfie de un presumido...
Mientras tanto aquí seguimos,
mirando desde el sofá,
por donde llegan los tiros,
y siguen llegando noticias,
siempre de los mismos sitios,
son LOS HIJOS DE LA GUERRA,
que han convivido con ella,
desde el día en que han nacido...
Nacieron ya siendo adultos,
no tienen adolescencia,
ni cumpleaños, ni navidades,
ni grandes festividades,
la infancia ni la han conocido,
se les quitó de un zarpazo,
otros nacen con un pan,
ellos con un fusil bajo el brazo...
Caminan descalzos...
alguno lleva unos rotos zapatos,
que seguro se habrá encontrado,
en unos pies semienterrados,
no disfrutan, ni ríen, ni juegan,
su objetivo es seguir vivos,
es su juego de la vida
y no es nada divertido...
A la dureza de su mirada,
se les une la del alma,
no conocen el cariño,
porque nadie les abraza,
sobreviven entre escombros,
están hechos de otra raza,
expertos supervivientes,
ni un caramelo en la boca,
un cuchillo entre sus dientes...
Y mientras esto no lo arreglen,
metan mano los que deben,
y no hagan de esto un negocio,
los que de él comen y beben
y aplastan a los que ceden,
seguiremos escuchando,
sobre esas tristes historias,
seguirán existiendo esos hijos,
seguirán viviendo y sufriendo,
de la vida, la más perra,
seguirán siendo esos niños,
esos HIJOS DE LA GUERRA...
Hijos de la guerra,
de esta puta vida perra...
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