MARICÓN
Los tiempos están cambiando y aunque en algunos temas vamos avanzando, ciertos comportamientos nos muestran que todavía queda mucho trabajo por hacer... Hace unas décadas las personas homosexuales, lesbianas o de cualquier otra condición sexual, eran sometidas a diversos tipos de insultos y maltratos. Incluso más de uno, incluyéndome yo, en algún momento hemos sido parte de algún comportamiento vergonzoso... Aunque afortunadamente se ha normalizado mucho todo lo relacionado con ese tema, todavía tenemos mucho que avanzar en el aspecto humano...
POR ESO ESCRIBÍ...
MARICÓN
¿ Y tú de qué vas ?
con tus amigos de siempre,
yendo siempre de machotes,
perdiendo el tiempo,
en la misma esquina,
siempre haciendo botellón,
insultando al hijo de la vecina,
que conocéis desde pequeño,
llamándole MARICÓN...
Que parece que te cuesta,
aceptar y entender,
sin que lo tengas que hacer,
preguntar con quién se acuesta,
¡¡¡ que se van de la manita,
que mira como se tocan,
que mira como se besan,
que mira como se miran!!!...
Que castigo y que calvario,
y durante tantos años,
por no disgustar al padre,
vivir dentro de un armario,
por no avergonzar a la madre,
mejor ocultar la verdad,
¿ qué diría el vecindario ?
mejor estar en el ropero,
y vivir siendo falsario...
Que duro para esos chicos,
ir caminando hasta el colegio,
donde eran siempre señalados,
ya viene ese MARICÓN,
vamos a pegarle un poco,
ves preparando el balón,
balonazo al MARICÓN,
que verás que pronto llora,
¿ quién se acerca por detrás,
y le da un buen bofetón ?...
Ocultos y escondidos,
viviendo amores prohibidos,
que delitos cometidos,
tener que sufrir escuchando,
decir a seres queridos,
prefiero un hijo delincuente,
que le metan en prisión,
prefiero un hijo drogadicto,
antes que un hijo MARICÓN…
Que pena tener que ocultar,
cuando pregunta tu abuela,
¿ y tú cuándo te echas novia ?
y no poder responder,
abuela yo soy homosexual,
porque menudo disgusto
se llevaba la pobre mujer,
no tener un nieto " normal ",
qué importancia se le daba,
cuando tenía que dar igual...
Y eran insultos en las calles,
y eran mofas en los bares,
y eran chistes de graciosos,
palizas en calabozos,
eran las burlas constantes,
¿ pero de qué estamos hechos?
seres sin sentimientos,
si más que seres humanos,
somos peor que unos desechos...
Eran sarasas, eran bujarras,
eran madres, eran traviesos,
cuánto ingenio se gastaban,
para definir con desprecio,
a todos los que eran de esos,
que valientes eran todos,
que asomados al balcón,
al pasear de la mano,
caminando por su calle,
les gritaban ¡ MARICÓN !
Y yo hoy reconozco,
a la vez que me avergüenzo,
de que fui en algún momento,
en mis tiempos de colegio,
un gilipollas de esos.
Porque fuimos los dos,
víctimas de esa incultura,
que fue especialmente dura
para aquellos que llamaban,
los de la acera de enfrente,
que tan despectivamente,
llamábamos MARICÓN,
y yo hoy te tiendo mi mano,
te ofrezco un abrazo y un beso
y te pido mi PERDÓN...
Queda mucho que aprender,
mucho camino por recorrer,
hay poco que preguntar,
y nada que responder,
el respeto es el camino,
el amor es el poder,
no hay nada ni nadie,
que se pueda anteponer,
quien ama a quien tiene al lado,
no se tiene que esconder,
dale la mano en la calle, bésale,
que cierre los ojos el que pase,
y que no lo quiera ver...
Porque debajo de nuestra piel,
se encuentra un mismo esqueleto,
lo forman los mismos huesos,
tenemos los mismos pulmones,
los mismos músculos y tendones,
el mismo hígado, el mismo riñón,
y lo que es más importante,
tenemos idéntico el corazón,
si no lo piensas así, educa,
enséñale a tu cerebro,
que es dueño de la razón,
y piénsatelo dos veces,
antes de llamar a alguien MARICÓN...
Comentarios
Publicar un comentario