LA VIDA ME ENSEÑÓ
A veces a la vida le exigimos demasiado, le pedimos, le pedimos, le pedimos... y en nuestro afán de pedir, pasamos por alto todas las enseñanzas que, en silencio y pacientemente, la vida nos va ofreciendo y enseñando...a veces, a la vida, más que pedirla, tan sólo hay que escucharla y observarla, dejarla que nos enseñe...
POR ESO ESCRIBÍ...
LA VIDA ME ENSEÑÓ
La vida me enseñó,
que nunca me gaste ansiando riqueza,
que siempre será mejor,
ser poseedor de una gran entereza,
para aguantar los golpes,
que te dará ella con fiereza...
La vida me enseñó,
a perder pronto la inocencia,
casi al mismo tiempo que la vergüenza,
y me enseñó a sentarme a esperar,
y seguir de pie cuando caen los demás,
así es como me mostró,
la virtud de tener paciencia...
La vida me enseñó,
que es mejor grabarse a fuego,
el destino final, al que te lleva en su viaje,
que cargarse de equipaje,
y mejor que de cosas banales
saber valorar lo realmente importante...
La vida me enseñó,
que todo lo que vas dando,
siempre te llega de vuelta
y aunque parezca revuelta,
ordena todo al final,
nunca deja cabos sueltos,
ni deja nada al azar…
La vida me enseñó,
que hay personas que deberían nacer,
con período de garantía,
ticket regalo, o incluso de devolución,
que alguien no llegó a tiempo,
de devolver al elemento
y nos dejó ahí el marrón...
Por eso, la vida también me enseñó,
a alejarme de individuos,
de dudosa procedencia,
faltos de toda decencia,
bandoleros de ocasión,
oportunistas del engaño
y productores de daño,
granujas sin remisión...
La vida me enseñó,
que ella es mejor escuela,
que cualquier institución,
que te gradúa con más honores,
que los colegios mejores,
aunque cuesten un riñón,
no salen niños mejores,
ni eminencias, ni doctores,
si el que es vago es un vago,
aunque gastes un pastón...
Esta vida me enseñó,
que la que te toca tienes que vivirla,
y aprovechar la ocasión,
comer sandía en verano
y en navidades turrón,
de disfrutar de un descanso,
que no todo sea trabajo,
y de intentar ser mejores,
en constante evolución…
Esta vida me enseñó,
que no vivamos corriendo,
aunque el mundo no se detenga,
y nos sintamos agradecidos
tenga uno lo que tenga,
que hoy tendremos más dinero,
y mañana un día de vida menos,
que quien no tiene equilibrio,
tarde o temprano termina cayendo,
eso me enseñó la vida...
con eso es, con lo que me quedo.
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