SEGURO QUE ECHAS DE MENOS

 La mayoría de nosotros nos llevamos un buen desengaño, cuando llegamos a la vida adulta y comprobamos, que para nada, aquello era como nos imaginábamos… es entonces cuando empezamos a añorar esa juventud que pasamos corriendo, con prisa por ser mayores,

POR ESO ESCRIBÍ… 



SEGURO QUE ECHAS DE MENOS


Seguro que echas de menos,

mirar hacia arriba y ver

a esos adultos que parecían gigantes

y que conforme crecías,

ya no te parecían tan grandes,

como te parecían antes,

se te volvían iguales,

incluso algunos pequeños,

otros débiles y todos ellos vulnerables.


Seguro que echas de menos,

encender la luz sin remordimientos

y darte una buena ducha

cantando a gritos un disco entero,

mientras tus padres gritaban,

o cortas el grifo, o paso y lo cierro.


Seguro que echas de menos,

que te abra el portal el sereno,

y conocer por nombre,

al vecindario entero,

y tu de quién eres?

que siempre te preguntaban,

soy el hijo de los del tercero...


Seguro que echas de menos,

esos atardeceres de fuego,

de horas intensas, de horas eternas,

de manos furtivas, de besos robados,

de tímidos roces, de miradas tiernas...

Seguro que echas de menos,

ese corazón sangrante,

por las heridas de amor,

esa bendita locura,

y la solemne tontería,

que tenías que escuchar,

que el tiempo todo lo cura...

menuda majadería!!!


Seguro que echas de menos

aquello que un día empezaste,

y abandonaste en un rincón,

entre juguetes y trastos,

comenzando otros proyectos

también inacabados,

y nunca lo terminaste...


Seguro que echas de menos,

lo que en la infancia echamos de más,

querer ser mayores pronto,

sin tener cuentas que dar,

sin deberes, sin horarios,

sin nadie a quien explicar,

el por qué, el como y el donde,

y cuando habré de llegar...


Seguro que echas de menos,

la atrevida inmortalidad,

con la arrogante seguridad,

que nos brindaban los veinte,

la aparente sabiduría,

de conocer todo en la vida,

con que nos engañó los treinta,

la fingida tranquilidad

de la anticipada madurez,

que nos trajo los cuarenta,

cuando nada de lo que creemos

tener, ser o poseer,

resultó ser lo que aparenta...


Seguro que lo echas de menos,

¿ verdad que sí ?

No lo eches de menos,

guárdalo en tu recuerdo,

que no te impida vivir lo nuevo, 

poner tu mente en el horizonte,

y a tus ojos mirando a lo lejos,

que cuando despiertes mañana, 

de nuevo será hoy,

y el día de hoy ya será viejo…


Disfruta el presente,

ríe, llora, grita, dí te quiero,

siente, sufre, celebra, da besos,

mañana ya será tarde,

conserva tus recuerdos,

recuerda tu pasado,

recuerda que lo viviste,

pero no, nunca lo eches de menos.

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